Pruebas de seguridad
Descubre como sometemos todas nuestras sillas a pruebas de seguridad y a los test más rigurosos según la normativa de seguridad vigente.
Como empresa directamente implicada en seguridad infantil, sometemos todos nuestros productos a los más rigurosas pruebas de seguridad y ensayos de choque que realizamos en laboratorios independientes. De hecho, las pruebas de conformidad que deben de pasar nuestras sillas son mucho más exigentes que las que obliga la normativa vigente ECE R129. Nuestro objetivo es garantizar la calidad general de la silla y de cada uno de sus componentes midiendo la eficiencia y seguridad que ofrecen.
Nuestras sillas de seguridad se someten a constantes crash-tests (ensayos de impacto), incluso a velocidades superiores a las exigidas por las normativas de homologación R129. De esta forma se someten a pruebas de máxima deceleración, soportando fuerzas superiores a los 30 ó 40 g (equivalente a un choque frontal contra un árbol o poste fijo). Solo así podemos asegurar que las zonas más sensibles del cuerpo, en caso de accidente, están totalmente protegidas.
Sabemos que, tanto en ciudad como en desplazamientos más largos, durante el viaje puede suceder cualquier tipo de imprevisto. Por ello, nuestro objetivo es asegurarnos siempre de que la protección que ofrecen nuestros sistemas de retención infantil es una protección integral para el ocupante, sin importar la dirección del impacto o el tipo de colisión que deban soportar.
Una vez que verificamos que la silla de seguridad cumple con los estándares R129, CCC o la normativa nacional que regule los SRI en el país de uso, las sillas deben de superar primero unos ensayos de homologación y posteriormente, unos ensayos de cualificación de la producción (PQ) antes de lanzarse al mercado.
Además de cumplir todos estos requisitos en nuestras pruebas de seguridad, las sillas son sometidas regularmente a un nuevo ensayo denominado COP (Conformity of Production) para confirmar que la producción en serie no presenta diferencias y las sillas producidas siguen siendo exactamente iguales a las sillas homologadas en los ensayos de homologación.
Adicionalmente a este estricto control interno, contamos con distintas organizaciones de consumidores y laboratorios externos donde someten de forma periódica, controles adicionales a nuestras sillitas de seguridad.
Así podemos garantizar una calidad extra y contínua de nuestros productos, tanto en términos de seguridad como de confort para el niño.

